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viernes, 14 de octubre de 2016

Reflexiones personales tras dos competiciones...

Anunciaba el otro día, en la penúltima entrada del blog, que iba a hablar de competiciones, pruebas, reglamentos... y lo iba a hacer tras participar en dos pruebas en estos dos últimos fines de semana, la de Miranda de Ebro y la de Cartagena, dos pruebas con muchas similitudes y a la vez con muchas diferencias. Han sido mis primeras dos pruebas como participante y creo que ya puedo sacar ciertas conclusiones.

Empiezo por las similitudes porque son más que las diferencias, aunque algunos no lo quieran ver así. Las pruebas han tenido detrás a dos enamorados de la marcha nórdica, dos personas que además apuestan por la divulgación y el fomento de la misma y además apuestan por la juventud de manera inequívoca. ¡Bien por ellos!
Las pruebas estaban preparadas con esmero, tienen su buena dosis de trabajo detrás, seguro que han quitado horas a la familia, a los amigos, pero seguro que tanto Qanzio como Piri las dan por bien empleadas, porque la marcha nórdica es su pasión, y quien los conozca lo sabe.

Dicho esto, antes de nada hay que dejar claro que una competición es eso, una competición, y por tanto se trata de llegar antes que los demás, ser el más rápido. Evidentemente no todos tenemos las mismas capacidades físicas, ni hemos entrenado lo mismo, ni tenemos una técnica igual de buena y por eso unos compiten por ganar, por ser los mejores, por subir al podio y otros compiten para mejorar sus antiguas marcas, para superar retos o para completar un objetivo, pero cuando uno va a competir tiene que tener muy claro que no va de paseo, que lo de la marcha nórdica saludable está muy bien pero queda para otro ámbito, eso se queda para el paseo del domingo, en una prueba hay que venir a intentar dar al menos el 100%, luego se podrá terminar con la sensación de uno que podía haberlo hecho mejor o haber ido más rápido, pero esa ya es otra cuestión.

Empiezo por un tema peliagudo, ¿qué pasa con el reglamento? Porque resulta que no tenemos un reglamento homogéneo, un reglamento que sea igual para todas las pruebas, ¿alguien se imagina que cuando va a jugar un partido al Bernabeu no se pite fuera de juego o en el Nou Camp todas las faltas se tiren sin barrera? Vale, lo sé, es un ejemplo exagerado, pero con pocos matices es lo que está sucediendo a día de hoy en las pruebas de marcha nórdica, cada una tiene su reglamento y creo que eso no deja de suponer un problema. Ciertamente no había demasiadas diferencias en los reglamentos de las dos pruebas más allá de matices y detalles que a unos les parecen enormes y a otros insignificantes. Aún así, ¿no sería mejor tener un reglamento claro e inequívoco?...

La FEDME tiene su borrador de reglamento, a fecha de hoy aún debe aprobarse, pero es un documento con muchas, muchas páginas y que a mí modesto entender está incompleto y además abierto a libres interpretaciones.
Empieza dando la definición de marcha nórdica, de las competiciones y entre sus objetivos no aparece el de fomentar la práctica de la marcha nórdica, como sí hace por ejemplo el reglamento de la Federación Murciana, pero es que además no hay categorías infantiles, juveniles, cadetes... ¿Pretende la FEDME que los chavales y chavalas no compitan? Pues si no lo pretende, lo parece.

Luego está por ahí el tema de los árbitros, el farragoso y espinoso tema de los árbitros. Los árbitros tienen que estar en posesión de una titulación expedida por la FEDME. ¿Tenemos a día de hoy árbitros que cumplan con estos requisitos? La respuesta me la guardo, pero creo que resulta evidente. Cada federación autonómica preparará y habilitará a sus árbitros (tras su paso por caja) en base a unos criterios que mucho me temo dependerán del señor o señora responsable del asunto, y que luego serán o no reconocidos por otras autonomías, pero ¿todos van a pitar penalti cuando haya una mano dentro del área? Creo que eso era en el fútbol, pero ¿el centro de gravedad cuando es suficientemente, meridianamente o auténticamente bajo? Sólo es un ejemplo pero luego vienen los lloros y los lamentos, así que mejor llevar las cosas claras desde el principio.

Sí que hay un tema que me preocupa (nótese que lo pongo en cursiva): En el punto 6 del reglamento de la FEDME se habla de la inscripción a la competición y no termino de entenderlo muy bien porque dice que para inscribirse en la prueba es necesario presentar la licencia de la FEDME aunque unas páginas antes habla de competiciones con federados y no federados. ¿Significa esto que alguien no federado no puede participar en una prueba de la FEDME? Si es así, auguro desde ya una baja participación en estas pruebas federadas y me pregunto si algún organizador de pruebas populares estará dispuesto a meterse en tamaño jaleo. Personalmente, ahora que anda por ahí la convocatoria de candidaturas para la organización de pruebas del calendario oficial, tengo que decir que no termino de verlo, pero doctores tiene la iglesia... Supongo que al final se permitirá la inscripción de cualquiera que pague su inscripción, lo de aparecer luego en el ranking de la federación para buen número de participantes no es lo primordial, me parece a mí.

Remitiéndome a la prueba de Cartagena (los federados en montaña pagaban menos y por tanto entiendo que si hubiera habido alguno más lo habría dicho) resulta que de los 72 que tomamos la salida (número más que considerable), sólo un tercio estaban federados. El próximo año veremos en que queda esto, pero por lo que uno va leyendo mucho me temo que al final pueden surgir dos circuitos paralelos, uno de pruebas FEDME y otro de pruebas no federadas, más cercano a lo que son las pruebas populares de atletismo que abundan en cada ciudad. Y si todo queda en eso no estará mal la cosa, el problema vendría si los marchadores deciden tomar partido por uno u otro circuito dependiendo de quién organice la prueba. Es posible que alguien me vea como un agorero, pero más vale prevenir que curar.

Y por último queda el otro gran tema, llegamos a las penalizaciones..., había que mentar la bicha :)
Tarjetas, blancas, amarillas y rojas que en el reglamento FEDME se resumen más o menos así:
Tarjeta blanca: una de las causas es no ejecutar correctamente la técnica, entiendo que clavar delante o detrás, no pasar la mano... Bien. También dice que más de dos advertencias (¿tres, cuatro, cinco o veinticinco?) por el mismo motivo implica tarjeta amarilla.
Tarjeta amarilla: Trotar, bajar centro de gravedad, marcha atlética ¿qué significa esto de marcha atlética exactamente, dónde ponemos el límite de lo que es bajar el centro de gravedad?
La primera tarjeta amarilla conlleva 2 minutos de sanción, la segunda 4 minutos más, la tercera lleva a la descalificación.
Tarjeta roja: Correr. ¿Correr es trotar rápido o el trote rápido sólo se considera trote, a qué velocidad hay que ir para dejar de trotar y comenzar a correr? Perdóneseme la broma pero es que al final todo se queda en la subjetividad del que imparte justicia. Y se termina cargando sobre los árbitros una decisión complicada porque el reglamento no es lo suficientemente claro al respecto. Y luego pasará lo de siempre, que si allí no sacaron tarjeta a nadie y aquel corría, que si allá sacaron tarjetas a todos y resulta que hicieron lo mismo de antes de ayer... ¿Les suena, verdad?

Miranda de Ebro y Cartagena han sido muy distintas en este aspecto. En Miranda con algo más de una treintena de participantes hubo amonestaciones para todos excepto cinco participantes y al final creo recordar que hubo hasta doce descalificados por haber recibido cuatro amonestaciones. En Cartagena no llegaron a cinco las amonestaciones... ¿Diferente rasero?, ¿jueces que no permiten nada versus jueces que lo permiten todo? ¿competidores con una técnica desastrosa en Miranda y competidores con una maravillosa técnica en Cartagena? No es tema baladí, y es hora de poner el cascabel al gato.

Entiendo perfectamente las dos posturas, tienen sus pros y sus contras. Quien iba a Miranda sabía lo que se iba a encontrar, Qanzio lo había anunciado por activa, pasiva y perifrástica en su blog y cumplió con lo que había avisado. Así de crudo y así de claro. Esto se permite y esto no, el que no haga las cosas de determinada manera va a ser sancionado y punto. Llorado se viene de casa y si no te gusta no haber venido. A mí me sancionaron con un minuto, y probablemente fueron benévolos conmigo, mi sobrina se llevó 6 minutos en su primera competición pero también es cierto que le quedó muy claro que esto de la competición no era un juego.

En Cartagena, igual que pasó en marzo en Aranjuez, había un buen número de jueces, en algunos casos entiendo que más a nivel disuasorio que para sancionar, además se competía en un circuito relativamente pequeño con lo que prácticamente no había puntos en los que los competidores no estuviéramos escrutados por un árbitro, pero no hubo apenas sanciones. A mí personalmente me avisaron en varias ocasiones de la clavada del bastón, pero no me amonestaron, podríamos decir que se optó por las tarjetas blancas... Pero tampoco nos engañemos, en Cartagena había mucha gente -igual que en Aranjuez- que era la primera vez que iba a competir, que posiblemente no se habían leído siquiera el reglamento y que si eran descalificados por no cumplir con la técnica de marcha nórdica se habrían pillado un buen rebote y posiblemente no habrían vuelto a competir jamás. No hay que poner paños calientes, las cosas son así y es mejor decirlas alto y claro. Una sensación que saqué (puede que equivocada) es que el nivel medio de los participantes era bastante más alto en Miranda que en Cartagena, gente más experta y habituada a la competición, no es mejor ni peor, simplemente es diferente.

¿Y uno qué piensa de todo esto? Pues se me ocurre que existe una opción y es en la misma prueba, mismo circuito, mismas condiciones..., poner dos tipos de dorsal, el de competición y el popular. En competición directamente hay que optar por no pasar una, en popular podemos corregir, recomendar, enseñar, educar..., pero el que va a competir tiene que saber dónde va y aceptar que hay unas normas y unas reglas y si no las cumple va a ser sancionado. Si la técnica de uno no da para competir pues nos vamos al otro nivel hasta que consigamos llegar al mínimo. Y si esto no se hace y es una prueba competitiva soy de la opinión de apostar no por la dureza, sino simplemente por cumplir las normas, más al estilo de lo que ocurrió en Miranda. ¿Por qué? Pues porque en caso contrario comenzaremos a desvirtuar la competición, no puede ser que se llegue a la meta y todos los comentarios vayan en el sentido de a este tenían que haberle sancionado y a este otro también y..., por supuesto habrá jueces mejores y habrá jueces peores, pero también tenemos que aprender a respetarlos desde ya, sus decisiones no son fáciles y qué menos que poner algo de nuestra parte.







martes, 11 de octubre de 2016

Crónica de la NordiCartagena 2016 (15 km)

Si el pasado fin de semana tomábamos dirección norte hacia Miranda de Ebro este fin de semana tocaba el Levante, concretamente la ciudad de Cartagena donde a lo largo de todo el fin de semana se llevaba a cabo la NordiCartagena 2016, organizada por el CExCartagena.

Un evento muy completo pues no se limitaba sólo a a prueba de marcha nórdica en sí, sino que se complementaba con una serie de seminarios durante la mañana del sábado, una visita con bastones a la ciudad por la tarde y por supuesto la prueba del domingo por la mañana.

Así pues el sábado comenzaba con las ponencias del Seminario de Instructores de Marcha Nórdica. Cinco ponencias, dos a cargo de José Antonio Pérez González (Piri) y las otras de Sergi Garcia, Mariano Moreno y José Antonio Ramos. Alguien podrá preguntarse qué sentido tenía allí mi presencia puesto que ni soy instructor ni tengo intención de llegar a serlo..., (al menos en el sentido usual del término) pero justo es señalar que era un seminario abierto a todo el mundo y en el que no se excluía a nadie y en el que seguro se iban a escuchar ideas muy interesantes. Tras los saludos de rigor, conocí al vitoriano Roberto y a su mujer, al Yayo Lluis, Mariano Moreno, Javier Esperanza..., y vi a otros ya conocidos como el gran Pablo Ariza.

En la primera de las ponencias Piri nos habló de "Mi marcha nórdica: Técnica y método". Un resumen de como realiza él sus cursos de iniciación, y que podéis encontrar perfectamente detallado en su más que recomendable blog.

La segunda, a cargo de Sergi García, trajo a colación un tema, la relación entre salud y marcha nórdica, del que se habla mucho pero que en muchas ocasiones termina dejándose de lado, y mostró de forma práctica como trabajan desde su empresa, Bendhora, con el Hospital Clinic de Barcelona. Reflexiones muy interesantes y enriquecedoras...



Tras un breve descanso, en el que por fin conocí a mi compañero de entrenamientos virtual, Pepe Campillo, llegó la tercera de las ponencias a cargo de Mariano Moreno, de Urban Walking. Divertido, ameno y poniendo de relieve que son más las cosas que unen que las que diferencian entre las distintas técnicas de marcha nórdica y dejando como conclusión que la fortaleza en los instructores de marcha nórdica no está en todo lo que les hace iguales, sino más bien en lo contrario. Reflexiones interesantes que además creo que cualquiera de los allí presentes podrían firmar, pero que por el motivo que sea no terminan de cuajar.

La cuarta de las ponencias, vino de la mano de José Antonio Ramos, responsable del comité de marcha nórdica de la Federación Andaluza de Montaña (FAM), para mi gusto la más farragosa de todas, demasiados datos, fechas..., y aunque supongo que a algunos les puede resultar interesante, y quizás yo llegaba con unas ideas preconcebidas, lo cierto es que la ponencia me reafirmó en la idea de que en la marcha nórdica hay mucho reino de Taifas, con sus clanes, sus familias, sus señores feudales en los que cada uno rema en su dirección, no dudo de que con la mejor de la intenciones, pero al final todo queda en mano de un señor o de un comité que habla con unos, avisa a los otros, se lleva mejor con estos y menosprecia a aquellos, y siempre, siempre con un transfondo que a mí, personalmente, no termina ni de gustarme ni de olerme bien.

La última de las ponencias, de nuevo a cargo del alma mater de esta historia, Piri, trató el tema del paso de nordimarchador a nordicompetidor. Interesante siempre escuchar a este enamorado y apasionado de la marcha nórdica que es Piri. Según le escuchaba iba pensando si yo no habría llegado demasiado pronto a este mundo de la competición, coincido con él en que es necesario llegar con la técnica bien aprendida, coincido en que es necesario tener un reglamento sencillo y práctico, pero también discrepo en algunos asuntos porque supongo que yo apostaría por ser más estricto con aquellos que compiten o competimos, eso en cualquier caso queda para una próxima entrada en el blog que publicaré a lo largo de esta semana y en la que compartiré mis reflexiones sobre la competición en dos pruebas tan similares y tan diferentes a la vez como han sido la de Miranda de Ebro y la de Cartagena.

Paseo con bastones por Cartagena
Después de esta ponencia se abría una mesa redonda a la que no pude quedarme porque quería irme a comer con la familia para volver después a disfrutar con el paseo con bastones por Cartagena. Agradecer aquí a Julio Parra sus explicaciones que hicieron el paseo ameno y entretenido en compañía de muchos de los participantes en la prueba del día siguiente.

Respecto a la carrera en sí decir que se disputó sobre un circuito de 2,5 kilómetros de longitud, de asfalto con tierra y grava suelta más que tierra compactada en el que no era para nada recomendable el uso de tacos, y un pequeño tramo sobre un terreno bastante irregular de tierra, al que había que dar un total de seis vueltas. Con una ligera pendiente, no excesivamente pronunciada pero que se iba notando con el paso de las vueltas. No sé si la palabra que lo mejor lo define es técnico, pero personalmente no me disgustó. Cuatro nordimarchadores ribereños, Juan, Mercedes, mi hija Paula y el que escribe íbamos a tomar la salida en la prueba cartagenera.

Nada más llegar estuve dando una vuelta al circuito con Paula y la sensación a eso de las 9 de la mañana era de enorme bochorno y mucha humedad, con lo que iba a ser imprescindible beber e hidratarse bien a lo largo de la prueba. Vaya desde aquí un agradecimiento especial para Pablo, Faustino y Bea, muy pendientes de Paula y aconsejándola que bebiera porque iba a hacer mucho calor.
Piri es cuidadoso con los detalles y así se procedió al control del material de todos los competidores, bastones, chip... aunque ciertamente todo se quedó en un mero control de nombres. Después la charla técnica con los comentarios de rigor y luego la salida organizada por tiempos previstos.

Línea de salida
Los primeros, Pablo, Sergi, Faustino, Javier... salieron fuertes pero no a un ritmo rompedor y fueron muchos los que intentaron seguir su estela desde el principio. Yo no quise cebarme y salí siguiendo el ritmo de Pepe Campillo, ambos podíamos andar por tiempos similares y me pareció que era una buena opción aunque ciertamente en los primeros metros me costaba seguir su ritmo. En la primera cuesta adelanté a un buen grupo de competidores y decidí que iba a intentar llevar mi ritmo, podía haber apretado un poco más y haber intentando unirme al grupo de cabeza pero era consciente de que eso terminaría pasando factura y decidí ser conservador desde el principio, además el pie derecho me molestaba bastante y tenía mis dudas.
En la segunda vuelta ya se iban definiendo los grupos y a partir de este momento comprobé que el dolor del pie casi desaparecía y aunque el grupo de líderes estaba cada vez más lejos yo seguía adelantando competidores poco a poco. En esta cuesta me acerqué más a Pepe y le superé y comencé a seguir a Bea. Cada vez que me cruzaba con Paula le preguntaba cómo iba, qué tal eran sus sensaciones pero por su cara se veía que ella también iba bien..., aunque aún quedaba mucho para el final. Antes de salir habíamos hablado y ella pretendía llevar un ritmo aproximado de 9 min/km y estaba contenta porque tras las dos primeras vueltas llevaba un tiempo de 42 minutos, 3 menos de lo que ella esperaba. Le dije que fuera tranquila y que bebiera en cada avituallamiento.
Fue entonces cuando me di cuenta de que mi compañero Pepe había tenido que abandonar por molestias en su pierna, así que me fijé un ritmo bastante constante y seguí adelante. 
En la tercera vuelta fue cuando por delante se rompían las hostilidades, hasta ese momento había ido todos en grupo, unas veces comandados por Sergi, otras por Faustino hasta que finalmente Pablo aumentaba el ritmo y sólo le podía seguir Sergi aunque poco a poco iba abriendo distancia con él, y mientras por detrás Faustino, siempre a un ritmo constante, era el único que les podía hacer sombra. Entre las chicas Regina era la que llevaba la delantera, con los bastones más cortos de lo que es habitual en ella y desde el principio muy destacada.

A lo largo de las siguientes vueltas seguí adelantando marchadores, supongo que algunos pagaban el esfuerzo inicial, en unos casos por haber intentado seguir al grupo cabecero y en otros porque el calor y la dureza del recorrido iban haciendo mella.  Paula me seguía diciendo que iba bien, lo cierto es que se le veía en la cara, y además lo que en un principio podía haber sido duro al competir en un circuito creo que le vino bien al recibir continuamente ánimos de su madre, sus hermanas, del numeroso público que nos acompañaba y también de otros competidores.

Sandra y Paula, las más jóvenes en el podium
En la última vuelta bajé un poco más el ritmo, me molestaba una ampolla que me había salido en la mano, es la primera vez que me sucede, y además notaba ya los kilómetros que iban en las piernas. En los últimos metros me adelantó Mariano y finalmente entraba en meta con un tiempo de 1h 57' 48", dos minutos por debajo de las dos horas que me había fijado como objetivo. Juan llegaba unos minutos después, con 2h 03' 29" y Paula lo hacía con 2h 09' 16", seis minutos por debajo de su objetivo inicial de las dos horas y cuarto. Mercedes se retiraba tras la cuarta vuelta al no cumplir con el límite horario.

La prueba fue ganada por Pablo Ariza en categoría masculina con un tiempo de 1h 40' 55" y por Regina Fonseca en feminas con 1h 51' 25". Vaya también desde aquí una mención especial para Roberto Vilas y Susana Ivars ganadores del premio a la mejor técnica.

Tres campeones: Faustino, Paula y Pablo...
Contento por el resultado, y muy contento por  Paula que fue capaz de terminar una prueba larga y dura con un muy buen tiempo y de una forma más que digna. Y de momento por este año se acaban las competiciones, al menos de forma oficial...

Un placer de nuevo compartir carrera con la gente del Orivipshop, siempre amables y agradables especialmente con Paula como podéis ver en la foto que acompaña estas líneas.

Poco más que decir sobre la prueba, buena organización, muy bien los avituallamientos que nos ofrecieron desde incluso antes de la salida y como decía más arriba a lo largo de esta semana publicaré una reflexión más personal sobre las competiciones, reglamentos, amonestaciones..., no soy ningún experto pero voy haciéndome un criterio con lo que creo que debería y no debería ser la marcha nórdica competitiva.







domingo, 28 de agosto de 2016

Reflexiones sobre la marcha nórdica competitiva (... continuación)

Fotografía: Krzysztof Czlapski (Endomondo)
En el mes de mayo publicaba un artículo en el blog sobre la marcha nórdica a nivel competitivo y lo titulaba con un "continuará...". Tres meses después llega la continuación pero antes de nada quiero reafirmarme en lo que escribía entonces porque creo que sigue estando perfectamente vigente.

En estos tres meses ha dado tiempo a que se produzcan algunos cambios importantes, ahora ya la marcha nórdica sí es un deporte reconocido por el Consejo Superior de Deportes y englobado en la, polémica para algunos (véanse los comentarios) FEDME, Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada. En este tiempo también se han producido reuniones para ir dando forma a un reglamento para las pruebas que se organicen desde la FEDME y ha empezado a haber pruebas con árbitros y sanciones aunque ha seguido habiéndolas con los mismos árbitros pero sin las sanciones, con lo que el ambiente sigue igual de enrarecido, por no decir más, que en aquel entonces.

En estos tiempos en que las redes sociales casi nos alienan completamente éstas se utilizan también como canal privilegiado para lanzarse dardos envenenados de unos lados a otros, no negaré que en algunos casos con cierto gracejo e incluso sirviendo de divertimento para los que lo vemos desde fuera. Si lo que está detrás de todo ello es el interés económico de algunos (que seguro que sí), el ego de otros (que no lo sé) o simplemente unos malos entendidos que se produjeron en su momento (que también puede ser) y que se podrían arreglar con unas cervezas alrededor de una mesa son temas que se me escapan y que además no terminan de interesarme en demasía.

¿Y a que viene esto que ya sabíamos todos o casi todos los que por aquí nos pasamos? se preguntarán ustedes...

Creo que es flaco el favor que se hace a la marcha nórdica competitiva con estas actitudes, y no, no se trata de señalar culpables. La FEDME debería velar y ponerse a trabajar para evitar que la marcha nórdica competitiva se le escape de las manos, la otra marcha nórdica, la que practican o practicamos la mayoría de nordimarchadores creo que goza de mucha mejor salud, o si no, al menos, en ella el ambiente es más sano. Se llevará la mano más atrás o menos, se correrá, se trotará o se andará, se clavará mejor o peor, se moverá el cuerpo como si de un marchador atlético se tratara o se caminará con mucha más naturalidad pero al fin y a la postre se disfruta y no encabrona tanto como la otra, ¿o no?

Ando pensando en participar, nunca lo he hecho hasta ahora, en dos pruebas de marcha nórdica en el próximo mes de octubre, la de Miranda de Ebro del día 2 y la de Cartagena el día 9, no sé si al final participaré en las dos, en una o en ninguna. Cuando uno corre (hace running, como se dice ahora) en muchas ocasiones se apunta a alguna competición porque es una manera de obligarse a seguir entrenando, a mí mismo me ha sucedido en alguna ocasión, pero no es este mi caso con la marcha nórdica. No necesito tener una competición a la vuelta de la esquina para seguir saliendo cada mañana o cada noche con los bastones, no salgo a hacer marcha nórdica para preparar ninguna prueba, a lo largo de este mes de agosto habré hecho unos doscientos kilómetros aproximadamente con unas salidas medias de unos 8 o 10 kilómetros y supongo que a lo largo de septiembre mantendré más o menos el ritmo independientemente de que al final me apunte o me deje de apuntar a estas pruebas. Otra de las ventajas es que no aspiro a ganar ningún premio, ninguna carrera y menos aún una copa :), poco a poco he ido mejorando mis tiempos pero están muy, muy lejos de los que de verdad compiten, así que el interés en ese aspecto queda en último plano.
Posiblemente el mayor aliciente está en el convencimiento de que a mi hija y también a una sobrina, 12 y 11 años respectivamente, esto de la competición es lo que más les puede atraer ahora mismo de la marcha nórdica. Me gustaría que en el futuro siguieran practicándolo pero en estas edades muchas veces la motivación hay que buscarla en la competitividad, en el hecho de competir contra otros y contra uno mismo, el convertirse por un momento en centro de atención en una prueba en la que prácticamente sólo hay adultos (y en algunos casos bastante viejunos)...

En fin, seguiremos deshojando la margarita y al final es posible que nos veamos en Miranda de Ebro, en Cartagena... o en ningún sitio.