Mostrando entradas con la etiqueta qanzio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta qanzio. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de julio de 2016

De reglamentos, normas y cosas así...

Hace unas semanas Qanzio publicaba en su blog el Borrador/Propuesta de Reglamento de Marcha Nórdica de Competición. Lo leí en su momento aunque tengo que reconocer que tampoco con demasiado interés. Me pareció demasiado farragoso y con una regulación más que excesiva -habla por ejemplo hasta del tipo de zapatilla que hay que llevar- y es que me dio la sensación de que sólo faltaba decir la marca de bastón que había que llevar... No quiero decir con esto que ese borrador no sea interesante, simplemente a mí no me interesaba demasiado, servirá para las pruebas que se organicen desde la federación -¿Campeonato de España y campeonatos autonómicos?- y el resto de pruebas seguirán un poco a su aire, vamos como hasta ahora. Hay en este mismo blog de Qanzio una propuesta que me parece bastante coherente con lo que deberían ser las normas básicas del reglamento. Ayer mismo

Hace un par de días Piri dejaba una entrada en su blog con las reglas técnicas de la marcha nórdica competitiva francesa y decía que esperaba que la sencillez y cordura que se van imponiendo al norte de los Pirineos tuviera su reflejo en el trabajo de la FEDME. No le falta tampoco razón al bueno de José Antonio.

Está claro que la marcha o caminata nórdica de competición debe estar reglada porque se hace necesario poner coto a los tramposos, pero no he pedido dejar de recordar un artículo de Paulo Coelho en XL Semanal que me pasaron hace algún tiempo. Es un artículo publicado hace ya más de tres años pero creo que sigue estando de plena vigencia titulado Bastones y pocas reglas, del que extracto aquí unos cuantos párrafos: 

En el otoño de 2003 estaba yo paseando en plena noche por el centro de Estocolmo cuando vi a una señora que caminaba apoyándose en unos bastones de esquí. En primer lugar deduje que la señora debía de haber sufrido algún tipo de lesión, pero luego me di cuenta de que ella caminaba con bastante rapidez y siguiendo con sus movimientos un ritmo bien marcado, como si estuviese atravesando la nieve solo que todo lo que había a nuestro alrededor era el asfalto de las calles. La conclusión inevitable fue: «Esta señora está loca: ¿cómo puede fingir que está esquiando en medio de una ciudad?».

Al regresar al hotel, le comenté la anécdota a mi editor. Él me dijo que el loco era yo: lo que había visto era un tipo de ejercicio conocido como caminata nórdica (nordic walking). Según él, así, además de las piernas, se emplean también los brazos, los hombros y los músculos de la espalda, de manera que se trata de un ejercicio mucho más completo.


...

Mi mujer buscó en Internet y descubrió que de esta manera se quemaban un 46 por ciento más de calorías que en una caminata normal. Se quedó extraordinariamente entusiasmada y, a partir de entonces, la caminata nórdica pasó a formar parte de nuestra vida cotidiana.

Cierta tarde, para distraerme, decidí entrar también en Internet y ver lo que se decía sobre el asunto. Me quedé pasmado: había páginas y más páginas, federaciones, grupos, discusiones, modelos y... reglas.

Imprimí todas las páginas. Al día siguiente y los que lo siguieron intenté hacer exactamente lo que indicaban los especialistas. Entonces la caminata comenzó a perder interés, yo ya no me paraba a observar las maravillas que me rodeaban, apenas conversaba con mi mujer, no conseguía pensar en nada que no fueran las reglas. Al cabo de una semana, me hice la siguiente pregunta: «¿Por qué estoy aprendiendo todo esto?».

Decidí olvidar todo lo que había aprendido. Hoy caminamos con nuestro par de bastones, disfrutando del mundo alrededor, sintiendo la alegría de exigirle al cuerpo movimiento y equilibrio. Si lo que yo quisiera fuera hacer ejercicio en lugar de meditación en movimiento, me apuntaría a un gimnasio.

Actualmente estoy satisfecho con mi caminata nórdica relajada e instintiva, aunque tal vez no esté perdiendo ese 46 por ciento extra de calorías.

No sé por qué el ser humano tiene esta manía de inventarse reglas para todo.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Reflexiones sobre la marcha nórdica competitiva (continuará...)

Salida de la prueba de Tarragona (Facebook)
Llevo muy poco tiempo en el mundo de la marcha nórdica y menos aún en el de la marcha nórdica a nivel competitivo (digamos que ese mundo simplemente lo sigo y que a día de hoy ni siquiera lo practico), pero tampoco hay que ser muy avispado para darse cuenta de que el ambiente que rodea este mundillo está cuando menos, y por decirlo de una forma que no ofenda a nadie, enrarecido y viciado. 

En parte es algo normal en una disciplina que como quien dice está dando sus primeros pasos y en la que faltan temas importantes por resolver, y en la que, no nos engañemos, también hay intereses de tipo económico por medio. A uno le da la sensación de que la casa se ha empezado por el tejado y los cimientos no son demasiado sólidos y así tampoco puede extrañar que suceda lo que sucede.

¿Y a qué viene todo esto?, dirán algunos. Este pasado fin de semana se ha celebrado en Tarragona la Nordic Walking Champion Series (menuda manía con dar nombres en inglés a todas las cosas, especialmente las pruebas deportivas), una prueba en la que, sin una grandísima asistencia, sí ha habido una participación de lo más granado de la marcha nórdica patria y además con representación foránea, algo no habitual en estas pruebas por distintos motivos en los que no entraré hoy para no alargar el tema. 

Uno de los blogs de referencia, por no decir el único, de la marcha nórdica competitiva es el del amigo Qanzio, un blog que voy a definir simplemente como peculiar por su ¿irreverencia?, ¿mala baba?, ¿por los zascas que reparte?, ¿por los incendiarios editoriales?... Son preguntas retóricas que no buscan respuesta pero supongo que ninguno de los habituales en este mundillo son ajenos a lo que allí se cuenta y se cuece o a lo que no se cuenta y no se dice. 
Es un blog en el que no son demasiado habituales los comentarios públicos que dejan o dejamos los lectores, pero es algo que entiendo perfectamente porque por una parte lo de no comentar es algo bastante normal en la blogosfera y por otra puede resultar incómodo significarse y posicionarse ante determinados temas u opiniones con las que se podrá estar más o menos de acuerdo pero que evidentemente pueden molestar a los señalados, y tampoco nos engañemos, aquí todos se conocen.

Qanzio reparte a diestra y a siniestra, posiblemente sus formas no son las más comedidas, pero es su estilo y como él siempre dice quién no quiera pasar por su blog no tiene que hacerlo, es un blog de amigos y para amigos...
En la prueba a la que me refería más arriba él estuvo participando y hace un par de días publicaba en su blog fotografías de los distintos podium de la prueba, y a continuación dejaba uno de sus zazqax, como los llama él. Un zazqax que por otra parte no me parece de los más duros que se le recuerdan, más bien todo lo contrario. Qanzio critica con dureza el estilo de la ganadora de los 10 Km. de la prueba femenina, Regina Fonseca, pero yo no me voy a centrar en esas críticas aunque puedan resultar lo más llamativo de su artículo, y es que creo que lo más importante de lo que escribe estriba en otro foco, y es en la falta de reglamentación de las competiciones de marcha nórdica.

No quiero decir con esto que la prueba de Tarragona, de cuya organización por cierto todos los comentarios hablan muy positivamente, no tuviera reglamento, que por supuesto lo tenía, pero a día de hoy la marcha nórdica no está reconocida por el Consejo Superior de Deportes como una actividad deportiva y por tanto las interpretaciones por ejemplo de lo que es una técnica correcta y de lo que está permitido o no andan en el limbo. Se van dando pasos pero me temo que demasiado lentamente. ¿Nos ponemos estrictos y empezamos a descalificar en cada competición?, ¿damos más manga ancha?, ¿cómo preparamos a los árbitros, a través de la FENWA o la INWA que parece que de momento se centran en sacar su dinero en cursos de formación de instructores y venta de bastones?... Habrá interpretaciones para todos los gustos y doctores tiene la iglesia como dice el refrán.
Leía hoy con atención la crónica de la carrera que hace Pablo Ariza en el mismo blog, y creo que deja detalles que no nos deberían pasar desapercibidos, habla de la magnífica técnica de los nordimarchadores italianos y como deberían convertirse en un espejo en el que mirarnos. Ayer leí también la crónica (en italiano) de uno de estos italianos, Giorgio Rizzi, e incidía también en el tema de la técnica... 

Cuando se celebró la prueba de Aranjuez el pasado mes de marzo, Piri decidió, con  muy buen criterio, grabar en vídeo en distintos puntos de la prueba a los participantes y compartió los vídeos con los que colaboramos con él en el desarrollo de la prueba (me parece un material buenísimo para estudiar con detenimiento), no he visto todos los vídeos, pero sí bastantes de ellos y una de las cosas que llama poderosamente la atención son los estilos tan diferenciados entre unos marchadores y otros, unos marchan, otros andan, unos mueven mucho las caderas e incluso los hombros, otros no tanto, unos pasan la mano de la cadera, otros simplemente se acercan, unos bajan el culo otros tienen una forma más natural de andar..., no he visto a ninguno que corra (aunque eso no significa que no lo hicieran en otros puntos de la carrera), pero lo cierto es que el estilo no es ni de lejos tan plástico y natural como el que luego vemos en fotografías fijas: brazos extendidos, mano abierta, los bastones bien clavados... ¿En qué deberíamos centrarnos, en el estilo, en la técnica, en ir rápido...? ¿Dónde ponemos los límites de lo que es legal o ilegal?...

Son sólo unas reflexiones en voz alta que dejo aquí sin entrar en más detalles, pero que deberían hacernos pensar por un momento.